viernes, enero 24, 2014

Un granito de arena...



...en la lucha contra "la cadena del miedo, la desinformación y el desaliento". A raíz de una nota de la periodista Silvia Naishtat en Clarín, la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y de la Actividad Nuclear (APCNEAN) emitió el siguiente comunicado:


Injusta descalificación a profesionales de la actividad nuclear

La APCNEAN informa que contamos con nuevo “Tribunal evaluador de los trabajadores de la actividad nuclear”, el que, aunque no ha sido nombrado aún oficialmente, ya ha entrado en funciones y ha emitido su primer dictamen -no favorable- referido a los profesionales que de alguna manera están o estuvieron abocados a la construcción y puesta en marcha de Atucha II.  Nos enteramos de la novedad leyendo el artículo publicado en Clarín el 3 de enero último, titulado “Hay responsables de los cortes de luz, pero callan”.  Del extenso escrito, sólo nos ocupan un par de párrafos, en los que, tras informar que Jorge Capitanich y Julio De Vido decidieron realizar una recorrida por Atucha II, dice:
"La realidad pinta otro panorama. Con recursos limitados, profesionales con pocas dotes y otros con noble intención, Atucha II vive un sinfín de problemas de acuerdo al monitoreo de expertos.  Lo escribieron en un informe al que Clarín tuvo acceso: “Las pruebas para poner en marcha continúan en forma caótica. Cada día aparecen vicios ocultos producto de la incompetencia. Luego de la breve conexión a la red con vapor producido con energía externa, pues el reactor no puede funcionar aún, se detectaron defectos de construcción en los intercambiadores de refrigeración intermedia.  Una de las bombas del circuito de control del agua pesada se dañó durante las pruebas”.  Y como si fuera una obra de la picaresca, hasta surgieron tropiezos con el entrenamiento del personal.
Argentina invirtió en un simulador que construyó Tecnatom y en lugar de instalarlo aquí, quedó en San Sebastián de los Reyes, Madrid. Así, los operadores deberán ir a España para capacitarse.”
Silvia Nashtat, en adelante “la evaluadora”, es la autora de este artículo – y por ahora la única integrante del "Tribunal Evaluador de los Trabajadores de la Actividad Nuclear".
Como podrán ver, "la evaluadora”, haciendo gala de su gran capacidad de análisis, ha visualizado que los profesionales que se desempeñan en Atucha II conforman dos grupos: uno con “pocas dotes” y, “otro” con “noble intención”.  Como no contamos con los fundamentos del dictamen, no sabemos quién integra cada grupo, así que a quien le quepa el sayo, que se lo ponga, tarea para la que se cuenta con bastante libertad de criterio, por cuanto al no especificarse a qué está referida la expresión “con pocas dotes”, cada uno podrá elegir los aspectos en los que se sientan menos dotados y así todos podrán de alguna manera integrar este primer grupo, sin que nadie se sienta excluido.
Con la cuestión de la “noble intención” ocurre algo similar, sabemos que los que tengan una intención de algo (no hace falta más que una, notar el singular), califican para integrar este segundo grupo, siempre y cuando dicha intención pueda ser considerada “noble”, concepto que, a falta de mayores especificaciones, podrán aplicar discrecionalmente.
Sí, es evidente para “la evaluadora” que ambos grupos, sumados a los “recursos limitados” (tampoco está claro a qué tipo de recursos se refiere, pero no ahondaremos en ello) son los responsables del “sinfín de problemas que padece Atucha II”.  ¿Dónde obtuvo la información para hacer tal afirmación? ¿Visitó la obra? ¿Revisó la documentación técnica? No. Se remite al informe ignoto – que no publica el diario que la respalda, ni dice dónde se lo puede consultar, ni explica su carácter, motivo ni alcance – que, asegura, fue realizado por los señores... “expertos”. ¿?
En esos reveladores párrafos, “la evaluadora” continúa luego mencionando “caos”, “vicios ocultos producto de la incompetencia”, “defectos”, etc.
Acaso si en vez de haberse apresurado a calificar despectivamente a los trabajadores del sector nuclear se hubiera acercado a Atucha II, alguno de ellos, dotado al menos para explicar, le habría podido hacer ver en qué consiste esta obra, le podría haber contado, por ejemplo, que la central se divide en 28 complejos funcionales basados en criterio de Instrumentación y Control, que hay en total 278 sistemas: todos cubiertos por 94 Programas de Puesta en Marcha, la mayoría de los cuales comprenden varios sistemas. Y donde nada está hecho al azar: las pruebas en frío se realizan porque están pautadas, porque se sabe que existe la probabilidad de encontrar fallas, que deben ser solucionadas antes de poner a crítico el reactor. Es algo que se hace en todas las centrales del mundo. Y esta central es única en el mundo, como lo es Atucha I, que está operada y mantenida por los mismos profesionales que “la evaluadora” degrada.
También podrían haberle contado, por ejemplo, que cuando en 1988, Atucha I tuvo un desperfecto importante, que no registraba precedentes en el mundo, un canal de refrigeración sufrió un daño estructural significativo, fueron los profesionales “poco dotados” que en ese entonces se desempeñaban en la Dirección de Centrales Nucleares de la CNEA, que en pocos años pasaría a conformar NA-SA, junto con los de la Dirección de Combustible y los de Empresas asociadas, quienes lograron repararla, contra el vaticinio de los que aseguraban que la central era insalvable.
El suceso merece ser sacado a la luz para confrontar los epítetos descalificadores que “la evaluadora” utiliza: cuando surgió ese grave problema en Atucha I, la empresa constructora, extranjera, presentó un proyecto que consistía en destapar el reactor para extraer y reemplazar el canal dañado, sin ofrecer garantía de que el resultado fuera exitoso porque se trataba de un caso inédito. Por esa misma razón, tampoco se podían presupuestar los costos: habría que afrontar lo que saliera. (*)
Los profesionales de la CNEA consideraron que de aceptarse ese proyecto, el personal involucrado se vería expuesto a niveles muy elevados de radiación, con lo cual se habría necesitado un verdadero ejército para poder "repartir" ese excedente.  Estudiaron con cuidado qué hacer y decidieron trabajar con el reactor cerrado, con cámaras subacuáticas y desarrollaron herramientas especiales, telemanipuladores, de 12 metros de largo, con dedos mecánicos que cortaron en trozos de menos de 10 centímetros cuadrados todo el canal de refrigeración dañado y lo sacaron del reactor mediante aspiradores también diseñados para tal fin. Luego de 16 meses, en agosto de 1989, Atucha I fue puesta en funcionamiento y reconectada exitosamente a la red. (**)
Esos mismos profesionales “poco dotados” son los que antes habían tomado a su cargo la tarea del montaje final,  puesta en marcha y operación de la Central Nuclear Embalse, que llegó a ocupar los primeros lugares del ranquin en rendimiento en el mundo y el pasado 21 de enero cumplió 30 años de operación.
Y recordemos que estos profesionales asumieron la responsabilidad de la terminación de la CNA II, debido a que el proveedor extranjero se retiró del mercado nuclear. Y por supuesto que se encuentran con problemas. Pero para afrontarlos y superarlos están perfectamente preparados.
Los trabajadores que "la evaluadora" encuentra poco dotados son los que sostienen en la Argentina una actividad nuclear reconocidamente evolucionada por el resto de los países nucleares. El sector nuclear de nuestro país domina el ciclo de combustible, produce suministros esenciales como el agua pesada, desarrolla múltiples aplicaciones en salud, industria, agro, materiales, es proveedor internacional de reactores de investigación y producción de radioisótopos, entre otras cosas. El nivel de desarrollo alcanzado coloca a la Argentina entre los primeros países del mundo en el dominio de esta tecnología para usos pacíficos y seguros, prueba de ello es que somos uno de los pocos países que ocupa un asiento permanente en la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica. El desarrollo nuclear argentino es un bien estratégico, patrimonio nacional, conseguido principalmente con el esfuerzo de los trabajadores que "la evaluadora" considera "poco dotados".
Nota sobre “la evaluadora”: Silvia Nashtat, (57 años) Ingeniera Agrónoma.  Periodista especializada en temas económicos.  Empleada del diario Clarín desde 1990.  Cursó el Master de Historia de Pensamiento Económico en la UBA.  Acreedora de varios premios. No tenemos el dato preciso, pero por su escrito suponemos que obtuvo patente para opinar sobre tecnología nuclear.  Por lo vertido en el citado artículo de su autoría, al menos en los párrafos que nos atañen, anticipamos que no muestra aptitud para  ser admitida en un grupo de periodistas con “noble intención”, si éste existiera.
Buenos Aires, 23 de enero de 2014.

Ing. Agustín Arbor González - Ex Secretario General de la APCNEAN            
                                                       
Qco. Carlos A. Granero - Secretario General de la APCNEAN

(*) Agrego que la empresa constructora (Siemens AG) envió una nota (o más bien, un apriete por escrito; tuve acceso a una copia) al entonces Presidente de la Nación (CSM) advirtiéndole que su propuesta era la única viable y auguraba un apocalipsis nuclear en caso de que las autoridades argentinas decidieran seguir otro camino. Afortunadamente, se procedió según describe la nota de APCNEAN y el apocalipsis nuclear brilló por su ausencia. Pero ya sabemos cómo juegan los pesos pesados de las grandes ligas.

(**) En realidad la reconexión de Atucha I a la red se efectuó a principios de 1990; la falla había ocurrido en agosto de 1988, ver página 4 de este Informe.

Advertencia: de ahora en adelante, los que eventualmente pasen por este blog con la intención de descalificar, agraviar y/o insultar, ni se molesten en dejar su comentario. No será publicado.


P..S. (20/02/14): Para Alcides Acevedo y demás interesados en el tema, aquí hay información fresquita sobre Atucha II.

sábado, noviembre 16, 2013

La yapa




Terminé el post anterior hablando de la actualidad de Jauretche. Oh casualidad, en el minuto 24:35 de este video se muestra la tapa y contratapa del semanario "El 45", y allí puede leerse esta declaración de principios:

"Este periódico fue clausurado en el año 1955 por el gobierno "de facto" de Pedro Eugenio Aramburu, luego de haberse "RECUPERADO" la libertad de prensa. "El 45" no está afiliado a la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), promete bajo palabra de honor que jamás pedirá a Jules Dubois que lo defienda y su Director y redactores renuncian irrevocablemente al premio Moors Cabot y al título de "Héroes de la Libertad de Prensa").
Director: ARTURO JAURETCHE

Quien quiera informarse mejor sobre quién fue Jules Dubois, ex presidente de la SIP y coronel de Inteligencia del Ejército de EE.UU., puede hacerlo aquí y acá.

Y desde ya, creo que está más que claro que entre est@s tip@s y yo hay algo personal.


viernes, noviembre 15, 2013

List, Wade y Jauretche



"(...) En gran medida, los países que han llegado a alcanzar el nivel del club de los países industriales ricos han tendido a seguir la prescripción de Friedrich List, el teórico alemán del "catch-up", que escribió en la década de 1840: ¨Con el objetivo de permitir a la libertad de comercio operar naturalmente, la nación menos avanzada [léase: Alemania] debe en primer lugar ser elevada mediante medidas artificiales a ese nivel de progreso al cual la nación inglesa ya ha sido artificialmente elevada.¨"

Robert Wade, Governing the Market: Economic Theory and the Role of Government in East Asia Industrialization, Princeton University Press, New Jersey, 2004. Introducción a la 2da edición: "Creating Capitalisms", p. xv-xvi.


"(...) List se convirtió a la idea de la estrategia del desarrollo industrial durante su exilio en Estados Unidos (1825-1830), cuando estudió la obra de Hamilton y otros estrategas industriales. Cuando intenté llevar en préstamo el libro de List de la biblioteca del MIT en 1993, tuve que esperar varios días a que me trajeran una copia desde un remoto depósito de libros que raramente se pedían en préstamo. Mi copia había sido prestada por última vez en 1966. En Corea las ideas de List tenían influencia. Un discípulo alemán asesoró al gobierno coreano a fines del siglo XIX en conexión con los esfuerzos del gobierno para evitar el colonialismo japonés. En Seúl, en 1979, las librerías alrededor de las universidades tenían estantes llenos de copias pirateadas de libros de List.(...)

Ídem, nota al pie referida a cita de The National System of Political Economy de F. List, p. xlvi.


"(...) Sin embargo, hasta hace cien años Alemania no era una potencia; era un país subdesarrollado que producía artesanías y artículos alimenticios y compraba productos industriales. Como no era gran potencia, Alemania durante siglos fue el campo de batalla de otros. Españoles, franceses, suecos, disputaron sobre el suelo de Alemania sus predominios y Alemania dividida en pequeños y pintorescos principados era el escenario sacrificado de las disputas aje­nas".

"Pero un día la inteligencia alemana despertó. Mucho le debemos al pensamiento de un economista llamado List que teorizó en Alemania y también en Estados Unidos la necesidad de una economía nacional. Él nos advirtió que el libera­lismo de Adam Smith al propender la división internacional del trabajo y el libre cambio, lo que quería era aprovechar las momentáneas condiciones de superioridad que Inglaterra había logrado creando una industria y una marina, gracias a la Protección Aduanera y el Acta de Navegación. Y de él apren­dimos que Adam Smith, el maestro del liberalismo, era un con­quistador más peligroso que Napoleón. Fue cuando Alemania, conducida por el genio político de Bismarck, se unificó, cons­truyó una economía nacional defendiéndose del libre cambio por la protección, subsidiando la producción industrial y la ex­portación, utilizando al Estado como promotor. En una pala­bra, organizando una política económica de país subdesarrollado que quiere pasar al frente. Gracias a esa política anti­liberal Alemania pasó al frente y ha podido superar dos enor­mes derrotas en dos guerras y rehacerse de las dos".

"Así se organizaron nuestros transportes, nuestra banca, nuestros directores, nuestros obreros, todo. Sólo cuando pasa­mos al frente y dejamos de ser un país sólo exportador de ma­terias primas, un país subdesarrollado, comenzamos a aplicar una política liberal, como la que aplicaba Gran Bretaña. (...)"

Palabras que Arturo Jauretche puso en forma ficticia en boca de Ludwig Erhard. Del Manual de Zonceras Argentinas - Zoncera N° 29 I) División Internacional del Trabajo. Ediciones Peña Lillo, Buenos Aires, 1968 (texto publicado originalmente en la revista Mayoría del 23/XI/1959).


Vayan estas citas como un pequeño homenaje a Don Arturo en su nuevo aniversario. Y también como un pretexto para reflexionar. Para mí por lo menos, no es sólo repitiendo sus frases célebres la mejor manera de honrarlo hoy día. Más bien, leyéndolo y releyéndolo, aprendiendo su método de análisis (como dice el Negro Dolina) y aplicándolo a la problemática de aquí y ahora.

Por ahí algunos dicen que Jauretche "está sobrevalorado". Quizás sería más adecuado decir que está sobrecitado, pero en los debates y conflictos actuales de repercusión mediática, su pensamiento aflora sólo muy de vez en cuando y en mucha menor medida de lo que a mí me gustaría. Y en todo caso, la valoración que muchos tenemos de él también tiene que ver con la persistencia y hegemonía de la mentalidad neocolonial. Qué me van a decir que perdió actualidad.

miércoles, octubre 16, 2013

El Perón panda

El sábado pasado se cumplieron 40 años de la asunción de Juan Domingo Perón a su tercera y última presidencia. Y unos días atrás el blog compañero L@s Operari@s del Plan subió un post a mi entender excelente, con párrafos como estos:

"(...) Por izquierda se ha criticado mucho el rol del último gobierno de Perón, y cómo éste vino a frenar los cambios que se creía que iban a poder desarrollarse. Perón quiso reimplantar el pacto social que había construido en sus primeras presidencias donde el rol predominante era el de los trabajadores organizados y el empresariado. Los sectores juveniles que adherían sobre todo a la conducción de la Organización Montoneros enfrentaron al pacto con las armas en la mano. La izquierda representada por el PRT también. El lema para estos últimos fue que Perón venía a la Argentina a frenar la revolución inminente. Tan inminente como la del 45 que vino a frenar también Perón. Era un frenador de revoluciones inminentes. Olvidan algo sencillo que es que en América Latina los procesos de cambio tienen liderazgos caudillescos claros, con lo bueno y lo malo que tiene eso.(...)
"Esta visión del Perón frenador de revoluciones lo entrega en bandeja al discurso de cierto peronismo conservador representado en el gobernador de Córdoba y otros como Sergio Massa, que buscan crear una nueva figura que es la del Perón panda. Claro que venía a frenar la revolución, claro que venía a reconciliar a los argentinos. Perón se volvió conciliador y dispuesto a tocar pocos intereses. Después vemos que abrió relaciones con una Cuba ultrabloqueada, con los países del este comunista europeo, y que planteó el pacto social favoreciendo a los trabajadores y ahí se cae esa imagen que quieren simbolizar con el abrazo de Perón y Balbín. A algunos de la actualidad les gustaría abrazarse para entregar cualquier tipo de convicción si es que les queda alguna, en función de ocupar algún cargo o de una diputación. Hay corporaciones, ¿qué hacemos con eso? Entonces los extremos se unen para regalar la figura y la historia de Perón.(...)"

Bien, en efecto Sergio Massa ha convocado a "volver al mejor Perón, al más sabio, al del abrazo con Balbín". A lo mejor no lo conoce en su totalidad a ese "mejor Perón", así que le dejo un par de parrafitos de un discurso que dio el General en esa época. Después puede preguntarle a sus amigos qué les parece.


"...Todo esto no es para nosotros un modelo estático e inmutable. El proceso exige un equilibrio dinámico. La filosofía de nuestro programa es esencialmente dinámica.
La estabilidad de los liberales era con devaluaciones contra el pueblo; estabilidad de la miseria, de la mortalidad infantil, de la dependencia, del atraso del interior, mientras se practicaba la política de tierra arrasada. Contra esto actuamos en la coyuntura y contra esto actuamos también en la estructura.(...)
(...) Finalmente, deseo agradecer a todos los argentinos, que comprendiendo nuestra honesta intención han apoyado y cooperado en la Reconstrucción Nacional, punto de partida para la ejecución de toda idea liberadora. Comprendo que tenemos detractores y enemigos, internos y foráneos, que se oponen a nuestros designios, pero comprendo también que ello es normal en toda empresa como la que realizamos. Todo depende ahora de que nuestra voluntad y firme decisión de vencer sean más fuertes."

P.S.: Más sobre "el mejor Perón" aquí, aquí y aquí.

viernes, octubre 11, 2013

Mientras tanto...

...Me llega la inspiración que me desea @topol2001, un tema alusivo a mis pensamientos actuales. Que lo disfruten.


jueves, septiembre 26, 2013

Pecados de juventud

Mucho revuelo levantó la "confesión" de la Presidenta de haber votado a Perón en el '73 "desde la izquierda" con la boleta del Frente de Izquierda Popular. En la blogósfera, Abel le dedicó dos posts, Artemio largó una encuesta... Por mi parte, "confieso" que ese 23 de septiembre voté de la misma manera. No por una simpatía particular por el FIP o por el trotskismo, sino como una forma de expresar mi descontento por lo que veía como "derechización" del rumbo votado el 11 de marzo (cuando voté por primera vez). Un acto con escasas consecuencias prácticas, ya que sólo se votaba presidente y vice, y los votos con las boletas del FREJULI y el FIP se sumaron llegando al 61,85% para la fórmula Perón-Perón. Hoy no le doy a eso mucho más que un valor anecdótico, por eso me causaron gracia y una sensación de "déjà vu" algunos comentarios sobre los dichos de Cristina que desempolvaron la "ortodoxia" y el "peronómetro".

Menos gracia me causó leer esta columna de Jorge Fernández Díaz, que preparó una ensalada de frutas y verduras en mal estado a su gusto personal. Por ejemplo, cuando le atribuye a la Presidenta "la admisión tardía de que su matriz fue la izquierda nacional y no el corpus pejotista", lo que "denota evidente despecho contra el peronismo actual", etc. La realidad es que en 1973 la "izquierda nacional" era un grupo minoritario, más relevante desde lo intelectual que desde lo político (*), y su cosecha de votos en esa elección (que nunca pudo repetir su líder Jorge Abelardo Ramos) tuvo más que ver con la coyuntura particular de ese momento que con otra cosa.

En una muestra de deshonestidad intelectual (perdón Manolo) JFD ignora los dichos de Cristina en el mismo reportaje sobre su reconocimiento del liderazgo de Perón en ese momento. Y más adelante parece pretender haber descubierto la pólvora al relacionar las críticas (que finalmente se revelaron bastante acertadas) de Jorge A. Ramos a la JP-Montoneros y que supuestamente CFK desconoce, con el "setentismo" que él le atribuye al Gobierno actual. Nadie que haya participado en política en esa época ignoraba la postura de Ramos. Recuerdo lo que declaró una vez que le preguntaron su opinión sobre los jóvenes peronistas que voceaban la consigna de la "Patria Socialista", algo más o menos así:

"El mayor conocedor sobre peronismo es Perón, y él dice que peronistas no son. Y el mayor conocedor sobre socialismo es el Frente de Izquierda Popular, y nosotros decimos que socialistas no son. Así que no son ni una cosa ni la otra."

Y sigue Fernández Díaz con su mezcolanza, portando una toga y una peluca como un buen juez inglés (imaginariamente, por lo menos) mientras redacta su juicio condenatorio contra el "setentismo", el "kirchnerismo" y, como se revela al final de la nota, el peronismo. Una condena publicada en un medio que tiene en su historial complicidades y simpatías bastante más oscuras y siniestras que un juvenil y supuesto "desvío ideológico".

En realidad, este post tiene que ver con reflexiones más amplias sobre la actualidad de los medios: cómo se magnifica y tergiversa cualquier nimiedad en pro de la "guerra contra el relato". O de cómo personajes de cierto prestigio personal e intelectual suelen caer sin miramientos en el ridículo, escribiendo y diciendo cosas que en un estado de "normalidad" deberían avergonzarlos. No es una inquina particular contra Fernández Díaz, a quien le recomiendo que consulte a un médico que seguramente conoce de la misma redacción, para que le diagnostique si padece o no de "Síndrome de Hubris".

Para cerrar, un párrafo escrito por un peronista ya fallecido, Carlos "Chango" Funes, donde narra su primer encuentro con Perón en 1972:

"(...) Una vez que ingresamos a la residencia, nos instalamos en el escritorio ubicado en la planta baja. López Rega se retiró, dejándonos a solas.
  -¿Qué edad tiene, m'hijo? - me preguntó en tono paternal.
Le respondí que tenía 31 años.
  - Parece más joven - observó; y acotó sonriendo: - De cualquier manera, todavía tiene bastante tiempo para equivocarse...
Anoté este fugaz comentario en mi memoria porque se relacionaba, profundamente, con el drama de nuestra generación. La juventud debe tener un margen para el error, sobre todo en la lucha por el poder. La confrontación de los ideales con la realidad, exige un tiempo de maduración hasta alcanzar una síntesis entre lo dogmático y lo pragmático; entre lo que imaginamos y lo que puede ser.(...)"
Carlos "Chango" Funes, Perón y la Guerra Sucia, Catálogos - Documentos Críticos, Buenos Aires, 1996, p. 27-28.


(*) Vale la pena leer esta carta de Perón a Ramos: "...Una izquierda nacional en la que orgullosamente me cuento..."

miércoles, julio 10, 2013

Despertando del letargo

No encontré nada mejor para romper un receso bloguero ya demasiado prolongado, que recurrir a este reportaje al Ing. Enrique M. Martínez aparecido en el sitio de mi alma mater (Exactas-UBA). Creo que plantea claramente lo que está bien hecho, lo que no está tan bien hecho y lo que falta por hacer, en el terreno de la ciencia y la tecnología aplicadas a la producción y la inclusión social. Además, desde un enfoque alejado de la vulgata mediática de hoy día, lo cual no deja de ser estimulante. En lo que sigue, lo que más me interesa destacar:


(...) - Quince años atrás, una entrevista con usted hablando sobre desarrollo, sobre vinculación del sistema científico con el sector productivo hubiera sido impensable. ¿Qué cambió para que hoy esta charla sea posible?

- Veinte años atrás, lo que se esperaba era que los grandes capitales financieros y unos pocos conglomerados productivos ordenaran la vida del conjunto del país. A la tecnología y al conocimiento no se le había asignado lugar alguno. No sólo por la actitud lamentable de un ministro de Economía que ya es conocida y forma parte del folclore, sino porque, conceptualmente, si había que poner conocimiento, lo iban a poner las grandes corporaciones. Hoy, en una lógica distinta, de una propuesta de inclusión que, a mi juicio, no está definida con la precisión debida, está abierta la posibilidad de pensar qué quiere decir inclusión y cómo el conocimiento puede aportar a que la gente viva mejor. Obviamente, apenas uno pone ese título aparecen los organismos de ciencia y técnica, las universidades, como proveedores de ese conocimiento.

- Cambió un modelo y cambiaron las ideas, ¿cuánto de eso se tradujo en líneas de acción concretas?

- Yo no creo que podamos mostrar un volumen de líneas concretas compatible con el relato. Seguimos esperando que las grandes empresas inviertan y no hay un lugar muy claro para que las opciones generadas desde el conocimiento tengan espacio práctico. Si uno observa ámbitos como los de ingeniería, siguen trabajando por demanda, con una ventanilla que en todo caso se amplía, pero no están todavía animándose a configurar soluciones propias para nuevos procesos productivos. En buena medida porque han trabajado toda la vida por demanda y también porque en caso de que elaboren esos proyectos, ni el sistema financiero, ni el Estado, ni los actores políticos a nivel municipal o provincial están preparados para recibirlos.

- Desde el MINCYT hay un discurso muy definido en relación con la necesidad de vincular el ámbito productivo con el sistema científico. ¿Esto ha tenido algún tipo de correlato en los hechos?

- El ministro Barañao ha creado un instrumento que me parece de lo más valioso que es el FONARSEC. La posibilidad de otorgar subsidios, casi sin límite de fondos, para articulaciones público-privadas es una iniciativa que no tiene antecedentes. O sea que no sólo hizo el discurso sino que trató de construir la vinculación práctica. ¿Cuál es la debilidad por el momento? Que en esas articulaciones los privados son los que toman la iniciativa todo el tiempo. El sistema va a la rastra de las iniciativas que toman los empresarios que, además, siguen siendo muy pocos.

- Desde su punto de vista, ¿cuál cree que debería ser el rol del sistema científico, de las universidades, para impulsar un proceso de estas características?

- Yo creo que las universidades y los distintos ámbitos del conocimiento, tienen que entender qué cosas faltan, en términos de oferta productiva, y tratar de darle forma buscando luego los socios para ejecutarlo. Desde el diseño de una moto eléctrica hasta un compresor para heladeras, que hoy en Argentina son todos importados ¿Por qué razón un ámbito de ingeniería de la Universidad de La Plata no se aplica un año a diseñar un compresor? Estoy seguro de que lograrían hacerlo. Esa lógica podría tener resultados. Pero creo que a esa lógica hay que sumarle otra, porque no se puede dejar afuera a no menos del 25 por ciento de la población, que es pobre o excluido absoluto. Se puede cambiar la mirada para mejorar simultáneamente la calidad de vida colectiva y la ocupación de ese sector de la población. Lo cual no quiere decir, como se interpretó alguna vez, trabajar exclusivamente para los pobres, no es lo que quiero decir.

- Desde una mirada clásica, se le podría contestar que la Universidad llega a esos sectores sociales pero desde el área de extensión.

- ¡Claro! Es la misma razón por la cual esos sectores son atendidos por el Estado desde el área de asistencia social y no por el Ministerio de Trabajo o el Ministerio de la Producción. La pregunta es: ¿Eso está bien? Yo definitivamente me convencí de que no y me convencí de que uno puede sentarse con expertos de primer nivel y discutir cómo se consigue que los que juntan vidrios en la calle se integren en una cooperativa para transformar ese vidrio en objetos útiles para la construcción, para la vivienda, para infinidad de cosas. La lógica de producción de este proyecto nosotros la estamos encontrando en una facultad de la Universidad de Mar del Plata. El diseño de todo el sistema lo hemos hecho consultando con expertos acerca de cómo se transforma el vidrio en pequeña escala. Vamos a estar construyendo una red de recuperación de vidrio muy similar a la que uno se sorprende cuando visita una ciudad italiana. En definitiva, estamos descubriendo el agujero del mate, sólo por el hecho de poner el conocimiento al servicio de una red distribuida de procesamiento de vidrio. ¿Eso es extensión? Francamente no es extensión porque necesita desarrollo tecnológico de bastante importancia. La persona que ha tomado esto a cargo es una investigadora del CONICET que hace más de 20 años que trabaja en temas de cerámica y vidrio. Me parece que ése es el desafío.

(...) - Desde el MINCYT se promueve la incorporación de investigadores en empresas productivas. ¿Puede ser ese otro camino?

- Planteado en esos términos me parece bastante estéril. Implica mostrar la oferta de trabajo y tratar de que se encuentre con la demanda. Me parece que el sistema universitario y el MINCYT tienen la obligación de tener una mejor caracterización de la estructura productiva argentina para ser capaces de proponer iniciativas con algún grado de estructuración que absorban a esos egresados. ¿Qué quiero decir? Nosotros tenemos 5 carreras de ingeniería aeronáutica en Argentina y no fabricamos ni un Piper. El grueso de los estudiantes que egresan de esa carrera se van al exterior. Lo han hecho desde hace años. ¿Qué obligación tiene la Argentina? En Córdoba estaba la fábrica nacional de aviones. Durante el menemismo la canibalizaron. Ahora, el gobierno la ha recuperado y aspira a brindar servicio de mantenimiento a Embraer pero no tiene un proyecto de fabricación de bienes ¿Por qué no podemos hacer alas o asientos o lo que fuera para los Embraer? Los chinos hacen alas de aviones para los Boeing. Ahí usted ya construyó un destino para los egresados. Eso es lo que hay que hacer: traccionar desde la demanda. Y sobre todo de una demanda definida por el sector público con un interés nacional.

- ¿Cómo ve la posibilidad de que la nacionalización de YPF pueda operar como una herramienta de tracción de la demanda en la línea que usted lo plantea?

- YPF es el primer ejemplo de un intento de construir desde la demanda una perspectiva de trabajo para más físicos, más geólogos, más ingenieros, más químicos. Lo de YPF es un camino. Ojalá sea totalmente exitoso.(...)

(...) - Al principio, decíamos que veinte años atrás esta charla era impensable. ¿Podemos decir que hoy se ha instalado un consenso en torno al valor del desarrollo o todavía hay sectores que quieren retrotraer la situación?

- Lo contesto con una anécdota. En el año 2005, cuando llevábamos dos años de gestión en el INTI, logramos que la mesa directiva de la UIA nos recibiera para exponer frente a ellos nuestros planes. Llegamos y nos dijeron que tenían una agenda muy ocupada y que teníamos 20 minutos. Expuse en 20 minutos un plan que tenía que explicarse en no menos de una hora, sin cañón y con Cristiano Ratazzi, el presidente de la Fiat, sentado frente a mí, leyendo el diario. Así que nada está ganado. Los grandes capitales de este país no respetan el conocimiento nacional y la hegemonía multinacional en Argentina es tan importante que mientras nosotros no encontremos caminos para que el conocimiento se sume al desempeño de actores auténticamente nacionales no vamos a poder contrarrestar ese ninguneo. El pensamiento reaccionario sigue vigente, y vigente con mucho peso.


P.S.: De paso, para conocer las opiniones del Ing. Martínez sobre un tema de candente actualidad, ver aquí.